María Victoria- Médica de 49 años

María Victoria era una médica de 49 años de edad a quien, a raíz de dolores abdominales, le descubren un tumor milleriano de ovario con metástasis. La operan a la semana de recibir el diagnóstico y sus co­legas, apesadumbrados, le informan que la quimioterapia en su caso presenta solo un 5 o 10% de posibilidades de éxito. María Victoria no tiene que pensarlo mucho: les manifestó su determinación de no hacer absolutamente nada pues, analizando las opciones a la luz de un sano balance, el costo emocional, de sufrimiento y económico excede en mucho los posibles beneficios de recuperación que parecen ser mínimos. Considera fútiles la radioterapia, la tumorectomía, el empleo de protocolos de última generación de quimioterapia y la posibilidad de ingresar a la Unidad de Cuidados Intensivos.

Se inicia entonces un recorrido apoyada en un médico paliati­vista quien establece con ella una relación entrañable, comprome­tida hasta su final, sea cual sea y cuando sea, respetando siempre su voluntad y sus decisiones.

Su dolor y sus otros síntomas como la ascitis y la dificultad para respirar se controlan eficientemente. María Victoria continúa haciendo consulta diario y dirigiendo acertadamente la asocia­ción de profesionales de su especialidad.

Su parte espiritual se enriquece, se refuerza y Dios es para ella una compañía que la habita y la guía permanentemente. Acude se­ manalmente donde una psicóloga con quien comparte su tristeza, al ver que su fin se aproxima, y todas las preocupaciones y dilemas que a diario debe sortear para irse preparando para su muerte tan­to ella como quienes la rodean.

Participa con éstos sus determinaciones en cuanto a su final y en una emotiva reunión con el personal de su consultorio de muchos años, su familia, sus colegas y amigos, se despide con una frase cariñosa de gratitud para cada uno y con una serenidad y un dominio de la situación que asombra a los asistentes.

La escalera analgésica es recetada por su médico para controlar un dolor difícil hasta que luego del Acetaminofén y pasando por otros medicamentos, incluye la Buscapina y acepta la morfina.

Conversa largamente con sus seres queridos. Organiza sus cosas y, cuatro meses después de su cirugía inicial, preside con enorme esfuerzo la ceremonia de inauguración del congreso de su especialidad, llega a su casa agobiada por el dolor, agotada por el evento y por la fuerza interna que exigió su presencia en él. Llama a su médico: “No quiero levantarme más. No puedo ya seguir adelante, me estoy muriendo. Quiero que me sedes”. Así lo hace el médico y María Victoria muere al día siguiente después de haber vivido con su dignidad preservada hasta el último instante de su existencia y de haberse beneficiado de los cuidados paliativos procurados por un médico humano y respetuoso.

Tomados del libro Morir Bien, Isa Fonnegra de Jaramillo, Editora. Editorial Planeta2006

María Victoria- Médica de 49 años

2 thoughts on “María Victoria- Médica de 49 años

Comments are closed.