Delito o Pecado?

Artículo para OLA POLITICA MAURICIO CABRERA GALVIS Cali, Octubre 21 de 2012

¿La eutanasia es un delito o un pecado? El médico que ayuda a morir a un paciente terminal es un delincuente que merece una sanción penal o acaso un pecador? La respuesta a estos interrogantes es importante para ayudar a zanjar el intenso debate suscitado por el proyecto de ley que reglamenta la eutanasia activa y pasiva y el suicidio asistido, el cual ya fue aprobado en primer debate en el Senado.

El proyecto busca cumplir, con quince años de retraso, la sentencia 239/97 de la Corte Constitucional, la cual estableció que no habría responsabilidad penal para el médico que ayude a morir a un paciente terminal que lo ha solicitado por su propia voluntad libre y exhortó al Congreso para que “en el tiempo más breve posible, y conforme a los principios constitucionales y a elementales consideraciones de humanidad, regule el tema de la muerte digna.”

La sentencia de la Corte afirmó que el derecho a vivir implica el derecho a morir dignamente y por lo tanto “el Estado no puede oponerse a la decisión del individuo que no desea seguir viviendo y que solicita le ayuden a morir, cuando sufre una enfermedad terminal que le produce dolores insoportables, incompatibles con su idea de dignidad”.

La Iglesia y los parlamentarios conservadores (no solo de partido) rechazan esta concepción y se oponen a la eutanasia porque es un pecado que va contra los principios de su fe cristiana, que les enseña que Dios es el único que puede disponer de la vida.

Muy respetables sus principios y nadie puede obligarlos a que apliquen la eutanasia o la pidan para ellos mismos. Pero por la misma razón ellos deben respetar a quienes no comparten estas creencias –incluidos muchos católicos que tienen otra visión de su fe- y no convertir en delincuente a quien busque una muerte digna, o al médico que le colabora. Esta es la esencia del Estado no confesional, que es tolerante con todas las creencias y no impone ninguna fe.

La confusión entre pecado y delito es muy antigua y ha sido fuente de muchos abusos. Utilizar métodos anticonceptivos puede ser pecado para algunos católicos, pero el Estado no puede prohibirlos. La Iglesia puede pensar que el homosexualismo es un pecado, pero sería absurdo que pretendiera que la sociedad lo convierta en delito (salvo si es un cura pederasta). Para los israelitas ortodoxos es un pecado trabajar el sábado, pero el Estado de Israel no puede legislar que eso sea un delito.

Por el contrario, muchos actos que para algunas religiones no son pecado, si son crímenes que deberían ser castigados y no los son cuando el Estado es confesional . Por ejemplo, matar a una persona es un delito, pero en algunos países islámicos es legítimo matar a quienes cometen pecados graves, y en Irán el gobierno ofrece una recompensa por asesinar a Salman Rushdie.

Para la misma Iglesia católica durante muchos años no fue pecado quemar mujeres acusadas de brujería, o torturar judíos e infieles, y como tenían el poder terrenal, era legal que los inquisidores fueran asesinos. Y para no ir muy lejos, apenas el siglo pasado algunos obispos predicaban que matar liberales no era pecado.
Queda para otra ocasión el debate sobre si el alivio del dolor y la sedación terminal también son pecado, pues para una forma de ver la religión el dolor y el sufrimiento se deben aceptar porque tiene el valor redentor de la cruz de Cristo. Afortunadamente muchos cristianos no comparten ese masoquismo y prefieren cantar la saeta de Machado: “no quiero cantar ni puedo a ese Jesús del madero sino al que anduvo en la mar”

Delito o Pecado?

One thought on “Delito o Pecado?

Comments are closed.