Opciones de Muerte Digna

Muerte Digna:

Es la muerte que quisiéramos tener, donde seamos tenidos en cuenta por médicos y familiares como sujeto activo durante todo el proceso de la enfermedad. Se trata de la muerte oportuna, sin dolor o con el menor dolor posible, con información adecuada, que ocurre preferiblemente en el ambiente familiar del paciente, en circunstancias que respetan sus deseos y preservan su dignidad.
Morir bien es albergar a legítima aspiración a no morir mal: es decir a destiempo, con un sufrimiento desbordado, en condiciones de deterioro tan deplorables que nos inspiran lástima y horror hacia nosotros mismos, cuando la vida ya no nos aporta nada distinto a la penosa obligación de despertarnos cada mañana prisioneros de un cuerpo inútil y el tener que vivir un tiempo que avanza tan lentamente que es un martirio, sin ser escuchados o con mucho miedo a decir lo que sentimos, con dolores no controlados, con personas físicamente cerca pero muy lejanas a nuestro corazón.

Definiciones importantes:

Enfermo en fase terminal

Se define como enfermo en fase terminal a todo aquel que es portador de una enfermedad o condición patológica grave, que haya sido diagnosticada en forma precisa por un médico experto, que demuestre un carácter progresivo e irreversible, con pronóstico fatal próximo o en plazo relativamente breve, que no sea susceptible de un tratamiento curativo y de

eficacia comprobada, que permita modificar el pronóstico de muerte próxima; o/y cuando los recursos terapéuticos utilizados con fines curativos han dejado de ser eficaces.

Enfermedad crónica,  degenerativa e irreversible de alto  impacto en la calidad de vida.

Se define como enfermedad crónica, degenerativa e irreversible de alto impacto en la calidad de vida aquella que es de larga duración, “que ocasione grave pérdida de la calidad de vida, que demuestre un carácter  irreversible de alto impacto en la calidad de vida aquella que es de larga duración, que demuestre un carácter progresivo e irreversible que impida esperar su resolución definitiva o curación y que haya sido diagnosticada en forma adecuada por un médico experto.

Planificación anticipada de los cuidados

Es la expresión del proceso de toma de decisiones anticipadas de un paciente capaz, informado y ayudado por el equipo asistencial, acerca de la atención que desea recibir en posibles escenarios clínicos futuros sobre los que el paciente expresa sus preferencias para el caso en que ya no pueda decidir personalmente.

Esta planificación puede incluir: la comprensión del paciente sobre su enfermedad, valores y creencias, preferencias sobre su tratamiento y cuidado, las intervenciones que autoriza o rechaza, las decisiones relacionadas con su fallecimiento y la designación de un representante. Todo ello deberá constar en la historia clínica.

Consentimiento informado

Es la conformidad libre de un paciente, manifestada en pleno uso de sus facultades después de recibir la información adecuada, para que tenga lugar una actuación que afecta a su salud.

Se fundamenta en la autonomía, que es un derecho de los enfermos que el médico debe respetar. Evitar el paternalismo tradicional no debe conducir al abandono del paciente en la toma de decisiones, que ha de realizarse en el contexto de una relación clínica cooperativa.

La obligación del médico de dar al paciente una información clara y comprensible tiene dos excepciones: la voluntad del enfermo de no ser informado y la necesidad terapéutica (cuando el médico dispone de razones objetivas de que la información puede perjudicar al paciente gravemente en su salud).

Documento de Voluntad Anticipada

Es el documento por el cual una persona mayor de edad, capaz y libre, manifiesta anticipadamente su voluntad sobre los cuidados y  tratamientos médicos que desea recibir al final de su vida, con el objeto de que ésta se cumpla si cuando llegue el momento la persona no se encuentre en condiciones de expresarla personalmente. Conviene precisar que el documento de instrucciones previas no sustituye la comunicación continua y adecuada del médico con su paciente, cuando éste conserva la capacidad para tomar decisiones.

“Esta es mi voluntad I”  Voluntad anticipada para solicitar atención paliativa y readecuación de medidas asistenciales.

“Esta es mi voluntad II”  Voluntad anticipada para eutanasia, en caso de perder la capacidad legal para la toma de decisiones, la familia sólo podrá solicitar al médico la aplicación de la eutanasia al paciente si éste ha dejado constancia en este documento legal.

Muerte cerebral

Es la muerte de la persona, en ella se ha producido un daño cerebral irreversible, con pérdida de  toda posibilidad de manifestar sus funciones superiores, que además se acompaña de incapacidad total para respirar espontáneamente; si el diagnóstico se hace con todo el  rigor científico y legal, ya no queda sobre el lecho un enfermo ni un moribundo, sino un cadáver, practicar en ese cadáver la eutanasia es un imposible absoluto, porque no se puede dar la muerte a un cuerpo que ya está muerto.
Ni la ciencia ni la ética obligan a continuar tratamientos como la respiración artificial, el suministro de líquidos y otras sustancias por vía venosa o, mucho menos, la alimentación por sonda. Retirar un respirador en ese caso no es dar la muerte, ni contribuir a ella, sino reconocer que ya se produjo y obrar en consecuencia.

Distanasia u Obstinación terapéutica:

Consiste en la instauración de medidas no indicadas, desproporcionadas o extraordinarias, con la intención de evitar la muerte en un paciente terminal, que debía estar bajo  tratamiento paliativo. Constituye una mala práctica médica y una falta deontológica.

Las causas de obstinación pueden incluir, entre otras, las dificultades en la aceptación del proceso de morir, el ambiente curativo, la falta de formación o la demanda del enfermo o la familia.

Es preferible evitar el término “encarnizamiento terapéutico ” porque presupone una cierta intencionalidad negativa por parte de quien lo efectúa.

Ley 23 de 1981
 LEY_23_DE_1981
CONTENIDO DE LA LEY Limitación esfuerzo terapéutico: “Art. 13: El médico usará los métodos y medicamentos a su disposición o alcance, mientras subsista la esperanza de aliviar o curar la enfermedad. Cuando exista diagnóstico de muerte cerebral, no es su obligación mantener el funcionamiento de otros órganos o aparatos por medios artificiales”.
RAZONES Y PRINCIPIOS Es finalidad de la medicina cuidar de la salud del hombre y propender por la prevención de las enfermedades, el perfeccionamiento de la especie humana y el mejoramiento de los patrones de vida de la colectividad.
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