Respete la voluntad de mi madre

Gracias por invitarme al X Encuentro BKG. Me hizo recordar la experiencia vivida hace 13 años,  después de la cirugía abdominal complicada  practicada a mi querida madre, Francisca, ella tuvo un paro respiratorio, estuvo sin pulso durante 20 minutos, y yo creía entonces, como lo hago ahora que en ese momento toda su función cerebral estaba comprometida. Tuve la fuerza necesaria para hacer valer la voluntad ella, expresada en el documento “Esta es mi voluntad” de la Fundación DMD, solicite a los médicos  parar todo el tratamiento extraordinario y detener todas las máquinas que la mantendrían con vida de forma artificial. El personal de la Unidad de cuidado intensivo  fue muy solidario, el médico, parecía sorprendido, pero comprensivo y comenzamos la etapa final de la vida de mi madre. Siempre he sentido que si no hubiera tomado esta decisión, le habría fallado a mi madre en lo último que podría hacer por ella, amarla lo suficiente como para decirle adiós. Es mi amor por ella lo que guio mi elección y aunque la extraño todos los días, creo que extender su vida en estado vegetativo no le daría mi amor. He tenido largas conversaciones con mi marido y ahora con mis hijos, discutiendo mis deseos, firme los documentos “Esta es mi voluntad” y me afilié a la Fundación DMD y espero que tengan el amor y la entereza  para hacer lo mismo por mí si es necesario. Todos deseamos morir sin pánico ni dolor. Para deslizarnos de la vida a la muerte, y sólo morir una vez.

Respete la voluntad de mi madre