El día 25 de octubre de 2020, las y los afiliados a la Fundación Pro Derecho a Morir Dignamente tuvimos la fortuna de haber sido invitados a asistir virtualmente a la presentación de la película Lázaro dirigida por el fotógrafo y cineasta José Alejandro González Vargas, hijo del protagonista de la película, don Lázaro González, y producida por la productora Paola Andrea Pérez Nieto.

Esta bellísima y profunda película documental filmada por un periodo aproximado de 10 años, nos narra el periodo final de la vida de don Lázaro, quien al recibir la noticia por parte de sus médicos en el sentido de que estaba perdiendo la memoria, le expresa a su hijo José Alejandro, quien se encontraba viviendo fuera del país, su deseo de verlo antes de que no pueda reconocerlo. A partir de ese reencuentro, la película nos lleva, con inmenso respeto por la intimidad allí compartida, por el proceso de deterioro de la salud física, pero especialmente mental de este hombre nacido en Pijao, Quindío, quien a pesar de su demencia disfrutaba inmensamente de la música y los sonidos de los animales, y quien fue perdiendo sus facultades y su autonomía de manera paulatina pero inexorable. Don Lázaro había firmado el documento “Esta es Mi Voluntad” de la Fundación Pro Derecho a Morir Dignamente – DMD, pero como nos lo contó su hijo, director de la película, “yo veía como cada tanto llegaba a nuestra casa un sobre de la fundación dirigido a mi padre, pero nunca hablamos en detalle sobre el tema”.

Estas palabras fueron compartidas por José Alejandro en un conversatorio que tuvimos por espacio de un poco más de una hora con él, con Paola Andrea, la productora de la película, y con la Dra. Ana Isabel Gómez, presidenta de la Fundación, quienes asistimos a la presentación de la película.

José Alejandro nos contó también cómo se dio ese proceso de contar esta historia de manera cinematográfica, con la intención de que sirva a otras personas para reflexionar sobre el final de la vida y la muerte, y usando sus palabras, entendiendo “que esto va más allá de la intimidad de nuestra familia”. Paola Andrea, la productora nos compartió como los retos más importantes de la producción de este documental estuvieron en los aspectos humanos involucrados en la realización, más que en los aspectos técnicos.

La Dra. Ana Isabel Gómez compartió su análisis de la película desde el punto de vista de la autonomía, identificando las múltiples dimensiones de la misma que don Lázaro fue perdiendo en el transcurso de su enfermedad, tales como la movilidad, la intimidad, la libertad, la posibilidad de comunicarse y de expresar sus preferencias y valores, y cómo todas ellas están directamente vinculadas con la dignidad de la persona.

Las principales conclusiones del conversatorio giraron en torno a la importancia que tiene el diligenciamiento de los documentos de voluntad anticipada cuando estamos en plenas capacidades mentales. Estos documentos ayudan a la familia y a los profesionales de la salud a tomar las decisiones a las que haya lugar al final de la vida. En aquellos casos en los que una persona esté comenzando a presentar patologías de este tipo, se sugiere la valoración por parte de un profesional de la neurología y de la psicología que permitan determinar si la persona está en la competencia de expresar su voluntad, y registrar sus deseos y preferencias en la historia clínica por parte del médico tratante.

También se mencionó con toda claridad que los documentos por si mismos no son suficientes y por lo tanto se hace necesario que dichos documentos sean conversados ampliamente con los miembros de la familia y otros seres queridos, con los testigos que también firman el documento, e idealmente con los médicos tratantes, ya que todos ellos y ellas serán quienes tendrán la responsabilidad de hacer valer la voluntad de quien los suscribió.

La claridad sobre los deseos, preferencias y voluntad de las personas permite entre otras cosas que haya decisiones que pueda y deba tomar el personal de salud, relevando de esa carga a la familia y permite a las familias y al paciente mismo, consultar segundas opiniones como una manera de ejercer su derecho a la información para la toma de decisiones informadas.

Finalmente se mencionó la importancia de educar a los profesionales de la salud en los temas relacionados con la muerte digna, que es precisamente lo que DMD hace a través de sus eventos académicos poniendo a disposición de los afiliados y del personal de salud, información actualizada sobre estas temáticas.

En nombre de DMD, agradecemos profundamente a José Alejandro González, quien a través de esta película documental nos permite reflexionar sobre la autonomía, la identidad, la memoria, la vida y la muerte desde una perspectiva humana e íntima y le deseamos muchos éxitos a esta película en las carteleras nacionales y ojalá internacionales también.