El cuidado que merecemos: una conversación sobre humanidad, autonomía y final de vida | Blog DMD
Conmemorar no significa solamente recordar. También significa preguntarnos qué
podemos seguir transformando. Es por esto que el pasado 18 de septiembre, la Fundación
Pro Derecho a Morir Dignamente decidió realizar su Encuentro Conmemorativo 2026
Beatriz Kopp de Gómez centrándose en la humanización del cuidado y en la necesidad de
construir experiencias de atención que no reduzcan a las personas a un diagnóstico, un
procedimiento o una historia clínica.
Siendo esta la razón para nombrar este encuentro como: “El cuidado que merecemos”. Un
espacio creado para recordar, conversar y reflexionar sobre una pregunta esencial: ¿qué
significa realmente cuidar bien a una persona cuando atraviesa una enfermedad, una
situación de dependencia o el final de su vida?
Para dar una respuesta se reunió en la ciudad de Bogotá a profesionales de distintas
disciplinas, cuidadores, familiares, personas interesadas en los derechos al final de la vida
y miembros de nuestra comunidad. Fue una mañana para escuchar diferentes miradas,
reconocer experiencias y recordar que detrás de cada decisión médica, jurídica o
institucional existe siempre una persona con una historia, unos vínculos, unos valores y
una manera particular de entender su propia vida.
Mantener viva una conversación que ha sido fundamental para nuestra Fundación: la
defensa de la autonomía, la dignidad y el derecho de cada persona a participar en las
decisiones que atraviesan su vida y su final, es algo que solo se logra por medio de estos
espacios.
La jornada comenzó con una conferencia magistral internacional realizada por el Dr Mario
Sebastiani, la cual permitió ampliar la mirada sobre la dignidad, la autonomía y los
desafíos que continúan existiendo alrededor de las decisiones al final de la vida.
La intervención abrió el camino para una reflexión que acompañó toda la mañana: hablar
de muerte digna no consiste únicamente en hablar de una decisión puntual. Implica
hablar de información, acompañamiento, alivio del sufrimiento, respeto por las
preferencias personales y capacidad de decidir.
Una historia. Cinco miradas
Uno de los momentos centrales del encuentro fue el conversatorio “Una historia, cinco
miradas”. A partir de la experiencia de una cuidadora, se exploró cómo una misma
situación puede ser comprendida de manera diferente desde la medicina, el derecho, la
experiencia del paciente y la enfermería desde el acompañamiento humano.
Más allá de las diferencias entre cada disciplina, apareció un punto común: cuidar
adecuadamente requiere escuchar; Escuchar quién es y qué necesita la persona. Qué
teme. Qué considera intolerable. Qué espera del equipo de salud. Quién quiere que la
acompañe. Hasta dónde desea llegar con un tratamiento. Y especialmente, qué significa
para ella vivir y morir con dignidad.
Lo que realmente importa cuando cuidamos
La jornada también abrió un espacio para conversar sobre una dimensión del cuidado que
no siempre puede resolverse desde una intervención clínica: la espiritualidad, el sentido,
los vínculos y las despedidas.
Cuando una persona atraviesa una enfermedad grave o se acerca al final de su vida,
aparecen preguntas relacionadas con el sentido, los temores, las relaciones significativas y
aquello que todavía necesita decirse o hacerse. Reconocer esta dimensión no significa
imponer creencias ni respuestas. Significa comprender que el cuidado integral también
debe poder hacer espacio para esas preguntas.
Uno de los mensajes que atravesó todo el encuentro fue que la humanización no puede
entenderse como un valor agregado a la atención, sino debe hacer parte de ella. Significa
informar de manera clara, respetar los tiempos de las personas, permitir preguntas,
reconocer las emociones, incluir a las familias cuando la persona así lo desea y garantizar
que las decisiones sobre tratamientos y cuidados tengan en cuenta sus preferencias y
valores.
También significa comprender que, en determinados momentos, cuidar no consiste
necesariamente en hacer más, puede consistir en escuchar, aliviar, acompañar, respetar
una decisión, permitir una despedida y sobre todo proteger la autonomía.
Diez claves para una atención más humana
Como resultado de las reflexiones compartidas durante el encuentro, desde la Fundación
presentamos un decálogo con diez claves para promover una atención más humana, este
documento busca trascender el evento y convertirse en una herramienta práctica para
profesionales, instituciones, cuidadores y personas interesadas en transformar la manera
en que acompañamos la enfermedad, la dependencia y el final de la vida.
Porque muchas veces los grandes cambios comienzan con acciones aparentemente
sencillas: escuchar antes de decidir, preguntar antes de asumir y reconocer a la persona
antes que a su enfermedad.
Una conversación que debe continuar
El encuentro no pretendía cerrar una discusión. Todo lo contrario, queríamos abrirla.
Necesitamos hablar más sobre cómo queremos ser cuidados, sobre las decisiones que
quisiéramos poder tomar si algún día no pudiéramos expresarlas, sobre nuestros límites,
sobre el sufrimiento, sobre los cuidados paliativos, sobre la autonomía, sobre la muerte.
Sabemos que estas conversaciones pueden ser difíciles, pero también pueden convertirse
en una profunda forma de cuidado.
Desde la Fundación Pro Derecho a Morir Dignamente seguiremos creando y promoviendo
espacios para que las personas puedan informarse, conversar y tomar decisiones
conscientes sobre su vida y su final.
Porque una atención verdaderamente humana comienza por reconocer algo fundamental:
cada persona merece ser escuchada, respetada y acompañada de acuerdo con lo que para
ella significa vivir y morir con dignidad.